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martes, 7 de septiembre de 2010

ATARDECER Y ANOCHECER FRENTE AL MAR EN LA NOCHE DE SAN JUAN

 NOCHE DE SAN JUAN (JUNIO 2010)

     Era un atardecer en la noche de San Juan, estoy  en estos momentos paseando, mientras miro el mar, camino por la orilla, con pausa, con sosiego, sintiendo la suave arena sobre mis pies, lentamente empiezo a tomar plena conciencia en como estoy, en donde estoy, que estoy percibiendo, pensando para mis adentros, como si estuviese aquí y ahora, a eso se le llama el presente, eso es tener plena conciencia, en estos momentos, estoy sintiéndome libre conmigo mismo, dejando tras de si un pasado que ya paso, que no me pertenece o sin preocuparme, por un futuro totalmente absurdo, que aun hoy por hoy, es totalmente incierto y no existe.

    Por unos instantes, vuelvo a percibir quien soy, que hago aquí, olvido por completo de todo aquello que me perturba o me causa desasosiego, centra mi atención en la forma en respiro, para relajar aquellas tensiones que pueda tener, bien sea a nivel físico, psíquico o emocional, para apto seguido tomar plena conciencia, de toda esa gran belleza, que hay a mi alrededor..

    La primera toma de conciencia, la tomo en los pies, en el suelo, fijando por un instante la mirada en el suelo, aparece como una frontera semi imaginaria, que la misma ola deja con su suave oleaje, cuando rompe en la orilla, volviendo otra vez al mar, crea como una línea imaginaria, marcando el territorio, por un momento puedo percibir, con la imaginación como si estuviese entre dos mundos, el mundo terrestre y el mundo marítimo.

    Paro un momento, giro de un lado a otro la cabeza, me doy cuenta de que todo a mí alrededor fluye, esta en plena armonía, sintonizada con el universo, el olor a Mar se introduce lentamente sobre mis orificios nasales, el suave oleaje del mar me empieza a calmar, me sosiega, me apacigua, incluso me acaricia los pies, ya que estoy en la misma orilla del mar.

    Respiro una y otra vez, pues él oxigeno es fuente de vida, así aun relajo mas todo el cuerpo, vuelvo a respirar una y otra vez, dirigiendo otra vez la  vez mas la visión al horizonte, a donde la mirada ya no me alcanza, pero si el corazón, acompañados de unos profundos sentimientos, que se empiezan a florecer, a vibrar, el espíritu empieza a percibir toda esta grandeza, a la de los sentidos, están bien expuestos y afinados, para percibir estas sensaciones..

    También, allá en el horizonte, se puede ver a la luna, como si fuese parte de aquel escenario tan admirable de contemplar, su hermosura, su luminosidad y ovalada, toda propia de ella, hace que toda ella se refleje en el mar, tal es su fuerza de luz, que es como si estuviese dibujando, un camino, en las aguas calmadas de ese mar, tan exquisito, que te invita a seguir, hasta mas allá del horizonte, en el cual explota, en su máximo esplendor absoluto, me quedo totalmente perplejo por contemplar tanta grandeza..

    Ahí estoy yo, disfrutando de ese atardecer, que la vida me regala, esta es su obra en todas y cada unas de sus formas, yo soy su publico, estoy contemplando esta actuación, que ella me invita a su espectáculo, a cambio de que yo le ponga mi atención a ese paisaje, tan natural y hermoso. Mi ser interno, poco a poco, va notando, como si de un palpito se tratase, justamente en el corazón, empiezo sin darme cuenta a formar parte en esa obra, como si yo también fuese un actor.
    
    Al haber integrado mas con las emociones y los sentimientos, puedo percibir aun con mayor intensidad el aroma del mar, oigo el incesante ruido del ir y venir de las olas, que no paran de romper, una y otra vez a mis pies, es como si me extendiesen una gran alfombra, me invitan a entrar en él, la luminosidad de la luna, hace que cuando sus rayos inciden en el agua, dibujan una gran alfombra de color blanco que llega hasta la orilla.

    Fijo la mirada al  horizonte de nuevo, hace que me fije en otra línea, en la línea del horizonte, es como si se quisiese juntar el mar con el cielo, antes de que anochezca, antes de que los últimos rayos de sol incidan en la tarde, la luna con su fuerte luminosidad, hacen radiar ese espectáculo, que yo sin darme cuenta, ya soy parte de el.

     Recordad, la conciencia, es el mayor regalo que la vida nos da, todo ello va unido, al contento por la existencia, las ganas de vivir, disfrutando de cada momento, de cada instante, de la belleza que podemos percibir con el corazón, de quienes somos, de como estamos, de lo afortunados que podemos llegar a ser, por tomar plena conciencia del presente, creando así un futuro mejor.

    A la hora de que empecemos a tomar plena conciencia en nuestras acciones, a controlar los pensamientos que van y vienen, que todo esta en la mente, en una mente, algunas veces cerrada llena del ego, llena de pensamientos negativos, y que en raras ocasiones no sabemos interpretar esta Existencia, que el amor de Dios, de todos los seres que viven aquí en esta existencia, forman parte de la vida, que somos uno todos, con lo divino, con el Universo

    Gracias a la vida, gracias a Dios, gracias a todos y cada de vosotros, pues sois grandes, sois bellos, sois a imagen y semejanza del Todopoderoso y Eterno, a ese ser que yace en cada uno de vuestros corazones, explotan do en el un bonito sentimiento de grandeza y de plenitud.

    Gracias noche de San Juan, por haberme enviado este mensaje de luz, por trasmitirlo y poder contar a mis seres queridos, será real o irreal, no lo sé, aquí lo dejo escrito para vosotros,



Solamente sé que soy y nada mas que estoy.
Solamente sé que es bonita la existencia. 
Solamente se que tomo plena conciencia en cada acto y acción
Gracias Dios por contemplar tanta belleza
Gracias Dios por darme tanta felicidad, alegría, plenitud y amor.
Dios por favor ayúdame hacer el bien por allá en donde yo valla
Creando un mundo mejor, un entorno mejor, para estar en paz alrededor
Si me caigo haz que me levante una y otra vez,
Si te llamo acude ayudarme
Gracias te amo sobre todas las cosas que me das
(NAMASTE)





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