PAGINAS

lunes, 4 de abril de 2011

LA FE Y LA ORACION MUEVE MONTAÑAS


    Muchos de nosotros, creemos que solamente nos podemos mover solamente en un plano físico, eso es un error, por que en la vida nos podemos movernos en otros planos, por medio de la espiritualidad, podemos ayudar a muchos seres a través de la oración y de la fe. Hoy en día hemos dejado de creer en el poder de la oración. La oración es la mejor medicina para el alma y el corazón, somos muchos que la empleamos para hacer el bien a otros seres, que por ciscustanciasrde la vida lo están pasando verdaderamente mal.

     Cada día que pasa creo firmemente, que mi vida seria un caos, sin mi fe en Dios y la oración que invoco todos los días para pedir que las cosas vallan a mejor, que en aquellos sitios en donde hay oscuridad aparezca la luz, que donde halla ignorancia aparezca sabiduría, en donde halla odio halla amor, en donde halla desasosiego halla paz, que finalicen las guerras, las hambrunas, que halla amor entre los hombres y que el mundo despierte hacia una gran consciencia mas superior, esto es lo que repito una y otra vez cada mañana, mirando al Sol y con las manos unidas, como yo hay millones de seres que lo hacen.
     
    Hace unos días atrás me enviaron esta carta, que escribió Dr. Emoto es un autor japonés, conocido por sus controvertidas afirmaciones de que las palabras, oraciones, sonidos y pensamientos dirigidos hacia un volumen de agua influirían sobre la forma de los cristales de hielo obtenidos del mismo. 

     Según Emoto, la apariencia estética de los cristales dependería de si las palabras o pensamientos sean positivos o negativos, le gustaría ayuda a sanar el agua de las centrales nucleares de Fukushima (Japon) Haremos las oraciones. Ayúdennos y hagan sus oraciones desde un lugar tranquilo. 
 
     Rogamos que envíen la carta adjunta a todos sus amigos y familiares. Si la pueden traducir a otros idiomas, ¡sería maravilloso!

Muchas gracias,
Michiko
[Carta traducida]
27 de marzo de 2011
    A todas las personas del mundo: Les ruego que envíen sus oraciones de amor y gratitud al agua de las centrales nucleares de Fukushima (Japón)

    Debido a los fuertes terremotos de magnitud 9 y a los surreales y fuertes tsunamis, todavía hay desaparecidas más de 10.000 personas... incluso hoy día... Ya han pasado 16 días desde que ocurrió el desastre. Lo que agrava la situación es que el agua de los reactores de las centrales nucleares de Fukushima comenzó a tener fugas y contamina el océano, el aire y las moléculas de agua de las zonas circundantes.

     La sabiduría humana no ha podido hacer mucho para solucionar el problema, dado que sólo intentamos calmar la cólera de los materiales radioactivos vertiendo agua sobre ellos.
    
    ¿Realmente no hay nada más que hacer?
     Pienso que sí hay algo más que hacer. Durante los veinte años que llevo investigando la técnica fotográfica de cristales de agua y de medición hado, he sido testigo de que el agua puede volverse positiva cuando recibe la vibración pura de la oración humana sin importar la distancia. 

    La fórmula de la energía de Albert Einstein, E=MC2, realmente significa que la Energía es igual al número de personas y al cuadrado de la conscienca de las personas.
    Ha llegado el momento de comprender el verdadero significado. Unámonos todos en una ceremonia de oración como conciudadanos del planeta Tierra. Me gustaría pedirles a todas las personas, no sólo de Japón, sino de todo el mundo, que nos ayuden a ¡buscar una salida a la crisis del planeta!
     La manera de hacer la oración es como sigue:
 Nombre de la ceremonia:
«Envíemos nuestros pensamientos de amor y gratitud a todo el agua de las centrales nucleares de Fukushima»

Ruego que pronuncien la siguiente frase:
«Agua de la central nuclear de Fukushima, sentimos hacerte sufrir. Perdónanos. Te damos las gracias y te amamos».
Díganlo en voz alta o mentalmente. Repítanlo tres veces mientras mantienen las manos juntas en posición de oración. Les ruego que expresen una oración sincera. 

 Muchas gracias de corazón.
 Con amor y gratitud,
Masaru Emoto
Mensajero del Agua

No hay comentarios:

Publicar un comentario