PAGINAS

sábado, 14 de mayo de 2011

IDENTIDAD DEL EGO Y DE LA MENTE

    "Sin la gracia que disfrutan los que están al servicio de los santos, mi mente se muestra inestable como el viento. Nada le satisface, ni contenta y cada día se muestra mas inquieta y trastornada. Por muchos objetos que consiga, la mente no puede alcanzar la plena satisfacción,. Revolotea sin cesar en todas la direcciones y no consigue encontrar la felicidad. Sin darse cuenta de que esta sembrando un gran sufrimiento en el infierno, busca placer en este mundo, pero ni si quiera puede conseguirlo plenamente. Se agita como un león en una jaula, por que ha perdido su libertad y no puede ser feliz sin ella. Lamentablemente, santo varón, todavía estoy atado, por los espesos nudos de la red del deseo tejida por la mente. 

     Del mismo modo que los furiosos remolinos de un rio desbordado arrastran los arboles que crecen en sus orillas, la turbulenta mente arrastra, sin compasion mi propio ser y no se donde la lleva, me siento zarandeado por la mente, como una hoja seca arrastrada por el viento, que no le deja descansar en parte alguna, creo que la mente es la unica causa de los objetos de los tres mundos (Tierra, Cielo y los mundos inferiores, habilitados por seres demoniacos, que forman el mundo de la vigilia). Cuando la mente desaparece, el mundo se desvanece, como se disipa el humo, cuando se apaga el fuego"

      Cada día son mas deseos los que tenemos, siempre queremos mas y nunca estamos conformes con lo que tenemos. Este ultimo párrafo describe muy bien la identidad del ego en la mente, es una pasada y una suerte, de saber como hay seres superiores, que con sencillez y humildad, sin querer ser mas que nadie, nos dan una gran lección, todo lo contrario a otros. Estos son seres especiales y grandes conocedores de la sabiduría divina, quiere ayudar sin ningún interés ni condición. Ellos solamente quieren pasar desapercibidos pero es imposible ante la atenta mirada de nuestro corazón.

       La mente cuando esta atada a los deseos, la oscuridad de la ignorancia proyecta incesantes problemas y preocupaciones. En este estado del deseo agota la capacidad de amar que fluye del corazón, nos despoja de toda la dulzura y gentileza del animo, convirtiéndonos en seres duros y despreciables, incapaces de decir te quiero. En la oscuridad de la ignorancia, los deseos bailan y se agitan a mi alrededor como sombras grotescas y malintencionadas.

        "Aunque hallamos intentado adoptar medidas, con estos deseos, asaltándome y me conducen fecalmente al extravió, como un vendaval arrastra a un montón de paja sin el menor esfuerzo. Por mas que intento cultivar el desapego y a las demás buenas cualidades, los deseos abortan mis intenciones. Atado a la terrible rueda del deseo, giro sin cesar en el inútil empeño de capturar aquellos que solo me puede hacer sufrir. Aunque tenemos a las para volar, somos como pajaros estúpidos incapaces de eludir a la red del deseo y refugiarnos  en el autoconocimiento. Aunque bebiesemos néctar, no podría calamar esta sed llamada deseo.

        La característica del deseo, es que no tiene una dirección determinada, ahora me conduce en una dirección y después en la dirección contraria, como si se tratase de un caballo desbocado. Aunque gracias a estos deseos soy un héroe, en realidad estos deseos solamente me hacen ser mas que un cobarde, aunque tenga ojos para ver, estos me hacen ciego, aunque tengo motivos para ser feliz, estos me hacen miserable, me hacen vivir como un niño que vive aterrorizado por el ruido mas sutil.

        Este temeroso duende del deseo, es el responsable de mi esclavitud y del infortunio humano, , ya que anuda en el corazón del hombre, haciendo nacer de el la duda y el resentimiento. En poder de este duende perverso, el hombre es incapaz de disfrutar de los objetos que tiene a su alcancé. Si bien parece brindarle que con esos deseos pueden brindarle su deleite, jamas parece encontrar la felicidad, ni tan siquiera al disfrute de la vida, muy al contrario solo provocan un esfuerzo estéril, conduciendo a toda suerte de aficiones y desgracias. Cuando aparece en la vida, en ese trágico deseo, es incapaz de realizar nada noble o afortunado. desembocando en fracasos. ¡A pesar de ello el duende no deja de bailar sobre este trágico escenario! Tan pronto nos lleva al cielo, como nos sepulta en los abismos mas profundos de la tierra, nunca se cansa , ni deja de agitarse, por que se apoya en el vació de la mente. La luz de la sabiduría brilla por unos instantes, para volver a caer al momento siguiente en los brazos de la ilusión".

2 comentarios:

  1. En su libro El alma está en el cerebro, Eduard Punset2 afirma:
    El deseo nos saca de nosotros mismos, nos desubica, nos dispara y proyecta, nos vuelve excesivos, hace que vivamos en la improvisación, el desorden y el capricho, máximas expresi ...ones de la libertad llevada al paroxismo. El deseo reivindica la vida, el placer, la autorrealización, la libertad.
    Unos planifican su vida, mientras que otros la viven al ritmo que les marca el deseo. El deseo de vivir y de hacerlo a su manera. Por eso sus autobiografías son más descriptivas que explicativas, pues sus vidas no tanto se deben a los resultados u objetivos cumplidos, sino al sentido inherente al mismo proceso de vivir. Y este proceso, de uno u otro modo, lo establece siempre el deseo.
    Si bien el deseo rebosa incertidumbre acerca del itinerario, a muchas personas les garantiza la seguridad en cuanto a los pasos dados. Bien entendido el deseo no es una voz oscura, confusa y estúpida, sino que - en una persona madura - es luminosa, clara e inteligente. Las emociones están en la base de los deseos y de la inteligencia se dice que es emocional. Visto de este modo, el deseo se convierte en el portavoz de uno mismo.Ver más
    El Sábado a las 23:47

    Aunque admiro a Punset, mi ser mas interno busca sumergirse en un alma que se funde con lo eterno, yendo mucho mas allá del materialismo. La percepción de la belleza, la creatividad, el amor, la amistad, los valores morales, los pensamiento ...s, las intenciones, la libertad...todo nuestro mundo, no es capaz de explicarlo el materialismo así como el hecho de que yo quiera hacer algo y lo haga, podría decirse que el cerebro es el instrumento principal de la mente espiritual que lo usa. El cerebro tiene plasticidad y sufre cambios. En estos intervienen la actividades no materiales y las vivencias personales.
    como sabemos cuando los deseos son del alma y cuando del ego?
    los deseos del ego son "cortitos" son de alcance limitado, benefician solamente al yo, en cambio los deseos del Alma son de largo alcance, benefician no solamente al propio Ser, sino también a muchos mas Seres.
    el Alma tiene diseñado un proyecto completo para nosotros y cuando estamos en sintonía con ella... va apareciendo, lo vamos descubriendo,la vamos interpretando.

    El Domingo a las 1:20

    ResponderEliminar
  2. el alma es la unión del cuerpo con el espiritu Dios no hizo a su imagen y semejanza somos parte de el su eterno amor nos cubre y nos protege aun de las cosas mas dolorosas que tengamos que pasar para crecer espiritualmente

    El Domingo a las 22:34

    el materialismo es parte de este mundo y la gente no se da cuenta hasta que se muere que no se puede llevar nada se pelean juntan riquezas pierden su tiempo en algo que nos les ayuda a crecer y que no les sirve en la otra vida

    El Domingo a las 22:36

    ResponderEliminar