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viernes, 8 de julio de 2011

HISTORIA DEL SABIO BHRIGU Y SU HIJO SHUKRA

    Aveces en la vida hay grandes historias con moralejas, las cuales cuando las lees te hacen reflexionar y te dan una gran lección, esta es la historia que constan de varias partes, en las que de algún modo te hacen mucho que reflexionar, he querido compartirla con vosotros, por que veo que es muy interesante, bajo mi punto de vista, da mucha importancia a lo que es el tiempo, en como a veces lo desperdiciamos en muchas tonterías y deseos absurdos, cuando en verdad lo podíamos usar para otras que realmente merece la pena, Bueno espero y deseo de que os guste, así empieza la historia:

    Hace mucho tiempo, el sabio Bhrigu estaba realizando severas penitencias en la cumbre del monte. Mientras permanecia sentado, en la postura de meditacion, sin mover ni un solo músculo, su hijo Shukra, un joven generoso y correcto, que atendía a su padre con devoción a sus peticiones.


    "Un día mientras sentado enfrente junto a su padre, el muchacho descubrió en el cielo a una hermosa ninfa alada, su mente árido de deseos hacia ella, cuando ella vio al joven, también se sintió atraída hacia el. Arrebatado de amor por la ninfa, shuktra cerro sus ojos y la siguió mentalmente. Subió al cielo, vio a los seres celestiales, a los dioses y a sus esposas, rodeados por lo caballos y los elefantes celestiales. También vio al creador Brahma y a las otras divinidades que gobiernan este mundo, junto a los seres perfectos llamados siddhas, escucho la musca celestial y contemplo los hermosos jardines divinos, finalmente pudo ver al rey del cielo, al propio indra, sentado con gran majestad, rodeado de ninfas de incomparable belleza. Shukra saludo respetuosamente a indra que le invito a acercarse al trono, pemaneciendo en el cielo durante una temporada. Shuktra acepto tan maravillosa oferta, para estar al lado de su querida ninfa.

     
     El joven olvido por completo su antigua personalidad y los deberes con su padre Brigu, que seguía en profunda meditacion. Después de estar algún tiempo con Indra, Shuktra recorrió el cielo, pronto descubrió el lugar en donde estaba la ninfa que estaba en la tierra. Cuando estaban frente a frente, no pudieron resistir su amor, por que la característica de la vida en el cielo, es la satisfaccion de todos los deseos.


     Shuktra deseo que el jardín en donde estaba viendo a la ninfa, se hundiese en la oscuridad de la noche, e inmediatamente reino la oscuridad sobre ellos. Después entro en un lujoso aposento que había en aquellos lujosos jardines, la ninfa lo siguió y le dijo: "Estoy atormentada de amor hacia a ti, solo un estúpido puede despreciar el amor, no un sabio como tu. Ni el poder sobre los tres mundos, puede compararse con el placer de una joven enamorada. Te lo ruego darme el refugio en tu corazón". Diciendo esto, se arrojo sobre el pecho.


      Shuktra paso con aquella ninfa un periodo de ocho kalpas (cada ciclo cósmico recibe el nombre de kalpa), recorriendo a su antojo el cielo y sus interminables delicias. Como en el cielo se permance mientras duran los méritos adquiridos en la vida anterior, después de consumir sus méritos, Shuktra y la ninfa, cayeron del cielo, sus cuerpos sutiles se transformaron en gotas de rocio, que penetraron en los granos que tomo alimento un santo Brahmana, que introdujo su esencia en su mujer, Shuktra nació como hijo y creció en aquella familia Brahmica. La ninfa se transformo en cierva y Shuktra tuvo un hijo humano con ella. Sentía un hermoso amor por aquel hijo, pero las penas y preocupaciones le condujeron a una amarga vejez, desembocando en una muerte triste y prematura.


     A causa de ello, en la siguiente reencarnación, Shuktra fue rey y falleció después de una vida santa austera. En el siguiente nacimiento fue un hombre santo. Así pasando de cuerpo a cuerpo, recorriendo todo tipo de destinos,, hasta que le toco ser un severo asceta, que practicaba severas penitencias a la orilla de un rió.

     Todo esto lo contemplaba, mientras seguía sentado junto a su padre. Entre tanto la traviesa mente producía escena tras escena de vidas sucesivas, con los nacimientos y muertes correspondientes, subiendo al cielo y bajando de nuevo, a la tierra o practicando una vida de apacible ermitaño. Estaba tan su gestionado, por todo esto que se lo tomo como algo serio. El cuerpo inclementado por todas la incidencias del tiempo, había quedado reducido a una piel reseca sobre un montón de huesos, daba miedo verlo, pero no fue devorado por las bestias salvajes, por que se había quieto frente al sabio. Mientras tanto Brighu que seguía quieto y sumido en una perfecta meditacion y por que el propio sabio Suktra estaba dotado de gran fuerza psíquica debido a las practicas tan intensas de las disciplinas del yoga.


      Después de 100 años celestiales de contemplación, el sabio Brighu, se levanto de su asiento, no vio a su hijo Shuktra frente a el, sino vio a aquel cuerpo seco, totalmente repugnante, llenos de gusanos que entraban y salían por los ojos y rápidamente se habían extinguido por todo el cuerpo. Profundamente afectado por todo y cuanto estaba viendo, sin reflexionar sobre el verdadero curso de los acontecimientos, Brighu sintió una gran rabia y mal dijo al tiempo, que había provocado la terrible muerte, habiendo descomponiendo el cuerpo.

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